Normativas y Reglamentos que afectan a las instalaciones de Agua Caliente Sanitaria (ACS)


En este apartado trataremos las normativas y reglamentos que atañen al mantenimiento y prevención de bacteria Legionella, causante de la legionelosis, en los las instalaciones de Agua Caliente Sanitaria (ACS).







Normativas y Reglamentos:


El Reglamento de Instalaciones Térmicas en los Edificios (RITE) obliga al mantenimiento de equipos de calefacción, climatización y agua caliente sanitaria (ACS) por una empresa mantenedora habilitada que verifique su correcto funcionamiento.
El tipo, potencia y uso de los equipos de instalación determinarán la frecuencia con la que se debe realizar el mantenimiento.

El Reglamento de Instalaciones de Calefacción, Climatización y Agua Caliente Sanitaria que fue aprobado por el Real Decreto 1618/1980, de 4 de julio, y anteriormente desarrollado, modificado y complementado por diversas disposiciones, ha contribuido a potenciar y fomentar el uso más racional de la energía en las instalaciones térmicas no industriales de los edificios, normalmente destinadas a proporcionar de forma segura y eficiente los servicios de calefacción, climatización y producción de agua caliente sanitaria necesarios para atender los requisitos de bienestar térmico y de higiene en los edificios.

Instalaciones de Agua Caliente Sanitaria (ACS)


Las instalaciones de Agua Caliente Sanitaria (ACS), si no están convenientemente diseñadas y no se hace el mantenimiento adecuado, pueden convertirse en focos importantes de la bacteria Legionella, causante de la legionelosis.

Prevención de la legionelosis


El Real Decreto 865/2003 de 4 de julio, que establece los criterios higiénico-sanitarios para la prevención y control de la legionelosis (ver guía) incluye las instalaciones de Agua Caliente Sanitaria en su ámbito de aplicación:

Este Real Decreto elaborado de forma conjunta por el Ministerio de Industria, Energía y Turismo y el Ministerio de Fomento, define mayores exigencias, específicamente:

  • Mayor eficiencia Energética en los equipos de generación de calor y frío, así como los destinados al movimiento y transporte de fluidos.
  • Mejora del aislamiento en los equipos y conducciones de los fluidos térmicos.
  • Mejorar la regulación y control para mantener las condiciones de diseño previstas en los locales climatizados.
  • Utilización de energías renovables disponibles, en especialmente la energía solar y la biomasa.
  • Incorporación de subsistemas de recuperación de energía y el aprovechamiento de energías residuales.
  • Sistemas obligatorios de contabilización de consumos en el caso de instalaciones colectivas.
  • Desaparición gradual de combustibles sólidos más contaminantes.
  • Desaparición gradual de equipos generadores menos eficientes.
  • Establecimiento de unos requisitos en relación con la eficiencia energética general, la instalación correcta y el dimensionamiento, control y ajuste de las instalaciones térmicas.
  • Inspecciones periódicas en las instalaciones.